EL CASTILLO MIRAVALLE
Te saludo a ti, habitante de Santa María, soy Miravalle, “el castillo del cerro”.l
Nací a fines del siglo de 1800 a manos de don José Manuel Rodríguez Cerda y tengo una edad similar a la comuna donde me encuentro, la cual en 1891 recibió el título de villa, pero en 1927 volvió a ser anexada a San Felipe hasta 1935 cuando Santa María recuperó su carácter de comuna.

Foto tomada del sitio http://www.santamariachile.20fr.com/photo2.html
Estoy ubicado a los pies del cerro Las Herreras, en una posición privilegiada, pues desde aquí puedo ver toda la comuna. Vi cuando se colocó su primera piedra. He podido presenciar la inauguración de cada población, del desarrollo de todos sus sectores y el crecimiento general de Santa María.

Fui testigo del momento en que te despedías de tu madre rumbo al colegio, pero que en realidad te ibas a otro lado para hacer la cimarra o cómo con tu pareja, escondidos entre las sombras, se daban su primer beso.
Desde mis inicios han surgido diversos relatos en torno a mí y gracias al viento que sopla hacia acá proveniente desde la plaza fui capaz de oír varios de ellos, unos me causaron risa, otros tristeza y, por qué no decirlo, conocí también algunos tan increíbles que hasta a mí me sorprendieron y eso que soy el protagonista.

Ilustración: Nelson Moraga.
“El Culebrón del Castillo Miravalle” de Claudia Collao.
Sufrí con terremotos e incendios que fueron envejeciéndome, así como del mismo modo me sentí humillado y pobre con cada maltrato y rayados en mis muros.

Mi tiempo está terminando, pero les aseguro que si mañana ya no estoy aquí nunca los olvidaré, así como sé que ustedes no me olvidaran. Sus hijos y nietos seguirán hablando de esos relatos que se cuentan sobre mí. Me siento parte de la historia, la cultura y la idiosincrasia de Santa María, porque soy Miravalle, el castillo del cerro.
