Conversamos con Don Pedro Silva Pizarro. Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Santa María
“Ser bombero es algo con lo que se nace”
Así es como el Superintendente Silva define la esencia de lo que es ser un bombero, agregando que la vocación de servicio viene desde dentro y que siempre estarán ahí para todo el que lo necesite.
El Cuerpo de Bomberos de Santa María fue fundado el 22 de agosto de 1937. Cinco años antes, en 1932, y producto de conflictos entre los comandantes del cuerpo de bomberos de San Felipe, los voluntarios de nuestra comuna deciden crear la Primera Compañía.
Hoy bomberos cuenta con tres compañías, la Primera y la Segunda con sede en el centro de la comuna, mientras que la Tercera se ubica en sector de Tocornal.

Del mismo modo Silva menciona que se está en conversaciones con la Junta de Vecinos de Santa Filomena para la futura creación de una Cuarta compañía en ese lugar, sin embargo, esto tendría un altísimo costo.
Si bien no hay una edad mínima para ingresar a bomberos, sí hay una máxima que es hasta los 40 años. En este sentido, las tres compañías cuentan con sus respectivos cadetes, los que se mantendrán en dicha condición hasta los 18 años, cuando comenzaran su instrucción y tripulación en máquinas.

Quienes deseen postularse a bomberos deben aprobar un curso que consta de dos mallas cada uno las cuales cuentan con entre 10 a 12 asignaturas antes de convertirse en profesionales.
Tales asignaturas son entregadas todos los fines de semana a los aspirantes que deberán mantenerse acuartelados desde el día viernes en la noche hasta domingo en la noche.
Las capacitaciones son impartidas por instructores preparados en la Academia Nacional de Bomberos y dependerá del tipo de curso que se quiera recibir, de acuerdo a cada compañía, qué personas los entregaran.
Silva también reconoce la importancia de estos cursos “porque antes éramos sólo de tirar agua. Ahora no, ahora somos de rescate. Infinidad de llamadas que tenemos y a todas acudimos, por lo que hay que estar bien preparados”.
Un ejemplo que entrega es el curso de Rescate de personas, donde lo primero que se realiza es la estabilización del vehículo y la revisión de las personas afectadas. En caso de que haya menores involucrados, ellos o ellas serán la prioridad. Tras aquello son entregados al Samu para su traslado al centro médico más cercano.
Bajo este mismo punto señala que cada misión es complicada, siendo la más difícil la de remoción de escombros y rescate de personas luego de un incendio, por lo que el apoyo psicológico es fundamental para aquellas ocasiones.

Otro curso que destaca es el de Manejo de maquinaria, donde aclara que para llegar a serlo, el postulante deberá contar primero con la licencia clase A, y así poder ser enviado a dicha capacitación y obtener la licencia clase F que permite el manejo de vehículos de emergencia.
El Cuerpo de Bomberos de Santa María cuenta con entre 10 a 12 voluntarios con este tipo de licencias, 6 de los cuales se encuentran en la Tercera compañía. Si por alguna razón no hay voluntarios presentes en el cuartel se solicitará apoyo a las compañías cercanas de San Esteban, San Felipe o Los Andes, según las características de la emergencia a atender.
De entre las muchas dificultades que se les pueden presentar a bomberos antes del ejercicio de sus funciones está la de no contar con un grifo cerca que permita la obtención de agua en caso de ser necesario.
Por aquella razón es que, junto al carro se despacha además un camión aljibes cuya capacidad es de 12 mil litros y que es capaz de recargarse en tan sólo 10 minutos, lo que lo hace mucho más eficiente que otros ejemplares que demoran hasta media hora en hacer lo mismo.
En relación a los carros en sí, también cuenta con estanques de agua, pero en este caso su capacidad es de 4.500 litros. Fuera de ello, el camión aljibes cuenta además con una piscina, la cual es llenada y que sirve como apoyo a los carros mientras éste vuelve para recargarse.

Gastos y mantención
Cuando se le consultó acerca de costo de la implementación requerida por los voluntarios comento que ésta consta de botas para el agua y el cerro, un traje liviano para trabajos forestales y el estructural que se emplea en los casos de incendios en casas o similares. Este equipo tiene un costo aproximado de $ 3 millones por cada voluntario.
Volviendo a la creación de la 4a compañía en el sector de Santa Filomena, el Superintendente recalca que para su levantamiento serían necesarios unos $800 millones.
Para la mantención de los carros de emergencia, Silva da como ejemplo el cambio neumáticos que se le debió realizar a la Bomba Tanque o B.T. como también se le conoce y que alcanzó un precio de $ 4 millones.
Además reconoció que hasta antes del mega incendio que afectó a la ciudad de Valparaíso en 2015, sí se pagaba peaje con dineros que salían del bolsillo de los propios voluntarios que iban a bordo.
Sin embargo, en la actualidad y gracias a la implementación de la Ley 20.908 de 2016 aprobada por el Congreso Nacional, exime de dicho pago a todos los vehículos de emergencia en las carreteras concesionadas del país que se encuentren en el ejercicio de sus funciones.

Para el caso de que se acuda a una emergencia en otra región, los gastos extra serán presentados en facturas para su posterior devolución.
Como consecuencia de esa enorme cantidad de dinero requerida por bomberos es que el Estado entrega un subsidio de unos $40 millones, los que son entregados en 2 partes. La primera llega entre los meses de Abril o Mayo y la segunda entre Septiembre u Octubre.
A esto debemos sumar los $25 millones entregados por parte de la municipalidad de Santa María, siendo la de este año la más alta recibida por bomberos en toda su historia.
Todo este dinero es utilizado para el pago de las remuneraciones de las secretarias encargadas de la recepción de las llamadas, las que trabajan por turnos, y de un cuartelero que vive en el cuartel. Además de la mantención y reparación de los carros en caso de requerirse.
Los dineros entregados al Cuerpo de Bomberos son entregados por la Dirección General de Bomberos de Chile provenientes del Ministerio del Interior, los que deben ser rendidas antes de agosto y en diciembre, cuadrando cada gasto con su respectiva factura.
Esta rendición es llevada, primero que todo, a la Dirección General de Valparaíso, luego pasa a Santiago y de ahí a la Dirección General de Bomberos de Chile, terminando en el Ministerio del Interior que es el que “corta el queque”.
Si por alguna razón llegase a haber algún tipo de error u omisión en las cuentas, el proceso será anulado debiendo volver a realizarse desde cero.
Y en caso de sobrar dinero, estos serán devueltos al Ministerio del Interior en un trámite igual de complejo que el anterior, lo que podría significar una reducción en los recursos recibidos, bajo el precepto de que dicho cuerpo no necesita más recursos si éstos son devueltos.

Frente a esta situación y a modo de evitar cualquier tipo de problemas futuros, es que el tesorero va cuadrando las cuentas cada mes. En este sentido Silva reconoce el buen trabajo por parte de la persona encargada de ello afirmando que dicho funcionario “se peina” con el asunto, llegando incluso a recibir las felicitaciones de las autoridades gracias a su impecable trabajo.
Otra forma de financiamiento con la cuentan, en este caso las compañías, son las rifas que se organizan por parte de cada una de ellas, sin embargo durante el presente año llegó un comunicado de parte del Delegado Presidencial en que decía que no se podían realizar rifas cuyos premios constasen en dinero.
Ante aquella situación, tanto el Superintendente como el tesorero lograron gestionar el permiso para poder llevarla a cabo con el argumento de que ya había sido vendidos varios talonarios y no contaban con una respuesta clara para entregar a las personas que les habían cooperado.
Es por dicha razón que el próximo año se pretende realizar una sola rifa que aporte recurso al Cuerpo en general y no a cada compañía de manera particular. Para ello ya se está en conversaciones con las diferentes dirigencias y de ese modo lograr un consenso.
Silva habla además del acuerdo obtenido con Esval tras reunirse en varias oportunidades con su gerente y que consistió en un apoyo por parte de esa empresa de $1000 por cada socio con el que cuente el Cuerpo de Bomberos de Santa María.

La cifra llegó al millón de pesos durante el presente año, la cual se dividió en tres partes quedando un 40 % para el Cuerpo de Bomberos y el otro 60 % fue repartido entre las 3 compañías, que traducido serían unos $200 mil para cada una.
Aquellos socios son gente ajena a la institución, los cuales son buscados por los propios voluntarios que realizan una campaña, donde recorren cada sector o población a pie, con el objetivo de poder conseguir alguno que haga un aporte mensual de mil pesos.
Por esta misma razón, y aprovechando la instancia que le ofrece Santamaríaonline.cl es que el Superintendente Silva hace un llamado a la comunidad de Santa María diciendo que:
“El Cuerpo de Bomberos necesita de ustedes, así como ustedes necesitan del Cuerpo de Bomberos y nosotros siempre, siempre, siempre vamos a estar aquí apoyándolos para cuando ustedes nos necesiten. Gracias”


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