Estudiantes de la escuela especial María Espindola Espinosa de San Fernando, participaron de jornada de reforestación y cuidado ambiental en sector borde rio de El Pino.
Durante la actividad estuvo presente toda la escuela, entre ellos un joven con dificultad motriz que debió ser trasladado en una silla de ruedas diseñada para actividades al aire libre.
Francisco Páez Meza, trabajador de la oficina para la inclusión de la I, Municipalidad de Santa María nos cuenta que la “Julieta” (nombre que se le dio a la silla mencionada en el párrafo anterior) funciona de una manera distinta a las demás.

Para su manejo participan dos personas, una que va delante y que es la encargada de tirar de la silla y otra detrás cuya tarea es la de poder estabilizar y controlar la velocidad de la silla.
Por otra parte también se requiere de la ayuda de otras 2 personas que colaboran con la tarea de estabilización y como relevo en caso de que uno de los “conductores” se encuentre agotado.

Como una forma de evitar accidentes, la persona discapacitada va sujeta con un arnés que lo ayuda a sujetarse en el asiento de la misma, además de contar con un casco. De igual manera la persona que va delante también cuenta con un arnés tipo mochila y que permite distribuir el peso para que éste no recaiga sólo en los brazos.
Al consultársele sobre cuál de los dos tiene el trabajo más complicado, Francisco señala que para ambos es complejo, puesto que mientras el de adelante lleva toda la carga en las piernas, el de atrás lo hace en los brazos. Añade también que los terrenos arenosos son los más complejos debido a que la rueda suele hundirse en él dificultando el traslado.
Fuera de ello las rutas más complejas que le ha tocado recorrer han sido Las Mesetas de Jahuel, donde los primeros 15 minutos son sólo de subida y Los Corrales en el sector de El Zaino.

Estas sillas inclusivas tienen un alto valor monetario y cuyo costo mínimo es superior a los $ 600 mil llegando incluso a los 2 o 3 millones.
La escuela atiende a personas en situación de discapacidad de entre los 4 a los 26 años. Cuenta con enseñanza básica desde pre kínder a 8vo, mientras que la enseñanza media se divide por niveles preparándoseles para la vida adulta entregándoseles herramientas para que puedan desarrollarse de manera independiente.
Su educación se basa en talleres de cocina, cuidado del medio ambiente y atención de locales comerciales.
Jimena Vega, directora del establecimiento nos comentó que no existe un estudiante con el que sea más difícil de tratar, puesto que todos ellos tienen su propia forma de ver y entender su entorno por lo que a cada uno se le entrega una atención especial según sus propias características.
De igual manera señala que en ocasiones es más complejo tratar con los padres y apoderados que con los propios estudiantes puesto que muchos de ellos tienen la errónea idea de que esta escuela funciona como un jardín infantil.


Leave a comment