Si bien esta celebración podría considerarse “moderna”, lo cierto es que sus orígenes se remontan a la fiesta del Samhain (“fin del verano” para el hemisferio Norte) que realizaban los Celtas hace más de 2 mil años.
Ellos dividían el año en dos partes; la Luminosa (primavera y verano) y la Oscura (otoño e invierno). Dicha fiesta representaba el Año Nuevo Celta y durante este periodo los dioses les jugaban bromas a los mortales en las que reinaban los peligros, las supersticiones, el miedo y los eventos sobrenaturales.

Con el tiempo la actividad fue mutando y adaptándose a otras culturas. incluyendo el cristianismo cuando el Papa Gregorio III (ejerció el papado entre 731 al 741) trasladó la festividad de Todos los Santos del 13 de mayo al 1 de noviembre que era el día en que se celebraba el Samhain. Más tarde, con la llegada de los colonos irlandeses a América la celebración fue traída hasta acá y al mezclarse con la cultura de los pueblos originarios dio lugar al Halloween como lo conocemos hoy en día, la que luego se propagaría por el resto del continente, incluyendo Chile.

Fuera de ello, ¿existe acaso una ceremonia similar al Samhain en nuestro país?, la respuesta es sí, pues cada pueblo precolombino veía la muerte como una transición entre este mundo y el otro.
En la mayoría de ellos los difuntos eran sepultados con sus objetos personales además de armas y alimentos como en el caso de los Aonikenk. Aparte de aquello, también se sacrificaba a la yegua personal de aquel para que pudiese cabalgar hacia el más allá. De igual manera sus familiares y amigos tejían el “quillanco” o manto de guanaco pintada, donde se metía al difundo en posición fetal y con la cabeza mirando hacia el oriente.
Un caso interesante es el de los Rapa Nui, pues al morir un miembro importante de la familia, el difunto era envuelto en tela vegetal y expuesto por entre uno o dos años al aire libre junto al ahu (altar que sirvió como el corazón de la cultura Rapa Nui) hasta descomponerse. Tras ello sus huesos eran lavados y depositados en una cámara funeraria donde se encontraría con sus antepasados.
Frente al ahu se levantaba una efigie formada de palos y telas vegetales con una cabeza modelada. Más tarde los deudos lo recordarían en la ceremonia del Paina que constituía un importante acontecimiento social. En el ahu Tepeu quedan aún restos de aquellas figuras.
Los Selk’nam por su parte no se preocupaban del más allá y nadie se preparaba para su ingreso en él. Sus ceremonias fúnebres siempre eran de carácter privado con pocos participantes.
Sin embargo, al ser un pueblo nómade no se han encontrado sitios como cementerios, por lo que sus funerales debieron ser circunstanciales y lo más probable es que la humedad de esos lugares no haya permitido la conservación de los restos por largo tiempo.
Por otra parte, la tradición de Halloween se caracteriza en la actualidad por los terroríficos disfraces con los que la gente se suele vestir como fantasmas, brujas, demonios y un largo etcétera.
No obstante en nuestra cultura también existen mitos y leyendas que habla de seres malvados como el popular Trauco o el Tue-Tue, pero también existen varios más.

La Rubia de Kennedy 🡪 Es una leyenda urbana nacida en 1978 la cual habla de unos conductores que aseguran haber llevado a una joven de cabello largo y rubio con un vestido blanco, la cual en cierto momento les advirtió que fuesen más despacio “porque en una de estas calles me maté yo”. Al terminar la frase los jóvenes miraron hacia atrás por el espejo retrovisor y no vieron a la chica.
Muchas personas aseguraban haber transportado a una chica de similares características y otros, al conocer la historia preferían pasarla de largo. Todo era confuso hasta que una investigación señaló que un año antes de este acontecimiento ocurrió un accidente automovilístico en la intersección de Av. Kennedy con Gerónimo de Alderete, mismo lugar donde se avistaba a la errante muchacha.

La Fiura 🡪 Es la mujer del viril Trauco, pero eso no le impide demostrar su amor a otros hombres. No acepta ninguna mirada y quien lo hace queda torcido en algún lugar y si es un niño o animal le deforma las extremidades imposibilitándole la marcha. Ni los hombres más fuertes pueden vencerla, pues los deja maltrechos, asestarle un golpe es como pegarle a la sombra. Por su origen, aventaja en ferocidad y maldad a su padre-marido deleitándose con el sufrir de las personas. Vaga por los bosques y se esconde entre los matorrales.

Invunche 🡪 Llamado también el Machuco de la cueva, es un humano de tres patas, con la cara torcida hacia atrás y la pierna derecha pegada a la columna. En su estado primitivo era un niño normal al que regalaron a los brujos. Él no habla, sólo emite ruidos guturales
A pesar de no saber magia aconseja a los brujos inexpertos y si alguien lo mira queda enlazado para siempre y si uno de ellos mueren los brujos se lo pelean pues su carne ayuda a curar cualquier enfermedad.

La Voladora 🡪 Es una bruja capaz de transformarse en pájaro siendo la mensajera de los brujos y a pesar de tener poderes no tiene mayor participación pues los secretos están vetados para ella.
Se cuenta que para poder volar, ella debe vomitar sus intestinos en una paila que esconde entre los matorrales y si se escucha su desgarrador grito es posible que los chilotes vivan desgracias y muerte.

La Lola 🡪 dicha entidad pertenece al Norte chileno. Es el espíritu de una mujer que vaga por los cerros de Calama. Ella es tan celosa que mató a su pareja tras verlo besarse con otra chica.

El Camahueto 🡪 Esta criatura es de color verde con una apariencia similar a la de un ciervo con un cuerno dorado en su frente. Cada 2 o 3 décadas arranca del fondo de los cerros cercanos al mar y en su trayecto arrasa con todo a su paso, árboles, rocas y barro y con su cuerno va haciendo líneas y creando riachuelos.
Si usted cree que nacerá un camahueto en su territorio debe llamar a un brujo llamado “Lacero” quien se encargará de capturarlo y cortar su cuerno, tras lo cual se volverá manso y con parte de él se pueden crear diferentes medicinas que servirían para sanar la impotencia, la anemia, el reumatismo y las infecciones cutáneas.

TenTen Vilú y CaiCai Vilu 🡪 Representan a dos serpientes, la primera vive en tierra y la segunda en el mar. La historia cuenta que cuando Cai Cai despertó vio que los humanos eran unos desagradecidos por todo lo que el mar les entregaba y enfurecida golpeó con su cola el agua provocando un enorme diluvió que inundó la tierra. Fue allí cuando las personas mientras huían hacia los cerros recibieron la ayuda de Ten Ten quien ordenó a los cerros elevarse para poder contrarrestar los poderes de la serpiente marina.
La lucha continuó hasta que ambas se cansaron dejando a Chiloé como lo conocemos en la actualidad. Y cada maremoto o terremoto representa un antagónico aquella batalla entre Tenten Vilu y Caicai Vilu.

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